suscribirse: Artículos | Comentario

Eichmann en Tucumán

0 respuestas

A modo de anticipo ofrecemos el segundo capítulo de la investigación periodística inédita, que hizo el editor de este sitio, Tony Arnedo sobre los nazis que en la posguerra llegaron al NOA y se afincaron enTucumán.

Capitulo II-

Retazos del Ejército Alemán
Un importante grupo de oficiales del Ejército Alemán, emigrados tras la guerra, al igual que oficiales de las guardias “de corps” o políticas de las SS, formaban parte del plantel en Tucumán de CAPRI (Compañía Argentina para Proyectos y Realizaciones Industriales) donde desarrollaban su principal contrato de trabajo. Uno de ellos era el ex teniente coronel de las SS Adolf Eichmann , quien se desempeñaba en el modesto puesto de aforador de ríos ,en tanto que otros oficiales integraron sus cuadros directivos en la provincia norteña. Es el caso de Fritz María Küper, Pedro Geller ( el alias pertenece a Wilhelm Monhke, ex jefe de la Defensa de la Cancillería del Reich y oficial de la guardia personal de Adolf Hitler) y “el doctor Dardieux” ( alias del doctor Diegfried Uiberreither, ex jefe de distrito de las SS y ex miembro del Reichstag, el Parlamento Alemán). (1) Fundada como sociedad colectiva, CAPRI se hizo cargo de un proyecto de Agua y Energía para el estudio de cursos de agua, en las provincias de Tucumán y Santiago del Estero, con miras a la irrigación, la construcción de embalses y la producción de energía, dentro de las ambiciosas metas del Primer Plan Quinquenal del gobierno peronista, que se puso en marcha en 1946, pero que resumió los estudios y estadísticas elaborados por el Consejo Nacional de Posguerra ( 2) Al concertar los primeros contratos con Agua y Energía de la Nación, son nombrados asesores del grupo CAPRI el profesor Armin Schoklitsch y los ingenieros Viktor Elleder, Einz Ludwig Ostertag, Karl Laucher y Wilhelm Silberkuhl. “CAPRI fue la consultora de ingeniería más importante en Argentina para planes de desarrollo y montó una eficaz organización profesional, con personal de muy alta calificación” , diría años más tarde el ingeniero René Locascio, uno de los tucumanos contratados para estos trabajos, quien fue asistente de uno de los directores .La empresa tenía su sede central en Buenos Aires, en dos pisos del edificio de Córdoba 374, pero el propio Locascio destaca que si bien estaba en la Capital Federal, buscaron profesionales de la cuenca Salí – Dulce y mandaron a técnicos de relieve para colaborar en estas tareas, algunos de ellos con importante actuación en las obras públicas del Tercer Reich. Es el caso de Fritz María Kuper, quien llegó a ocupar los cargos de consejero técnico y gerente en Buenos Aires, para cumplir luego funciones similares en Tucumán, mientras que Pedro Geller fue gerente administrativo en el obrador que la empresa montó en la zona del dique El Cadillal. El ingeniero Fritz Kuper (nacido en la zona del Ruhr, en Essen Steele, el 25 de abril de 1905) hablaba con fluidez cuatro idiomas ( alemán, español, inglés y holandés) y en su foja de servicios declaraba que sabía traducir también el francés. (3). Provenía de la zona bajo control británico de Alemania y al igual que Schoklitsch, acreditaba un importante currículum académico. Egresado de la Universidad Técnica de Berlín como consejero técnico del Estado en la especialidad de Hidráulica y Carreteras fue director de numerosas obras en los comienzos del régimen de Hitler y fue asimilado luego al Ejército Alemán con el grado de coronel. Fue enviado al frente de guerra de Rusia y Dinamarca en 1942 y durante tres años fue jefe de obras hidráulicas y aeropuertos en esos destinos. Al terminar la guerra ocupó la gerencia de una empresa de obras hidráulicas y subterráneas en Oldenburg. Al llegar a la Argentina, CAPRI lo tuvo como consejero técnico y gerente en Buenos Aires. Luego se incorporó como segundo de Schoklitsch en la gerencia técnica y científica que CAPRI puso en Tucumán, a partir de 1950 cuando comenzaron los estudios de la cuenca superior Dulce – Salí que habían sido contratados por Agua y Energía. En la Universidad Nacional de Tucumán su doble condición de catedrático y gerente de una empresa privada le generó algunos tropiezos que se zanjaron tras una entrevista del propio decano Ernesto Prebisch con el presidente de CAPRI, el ex coronel nazi Carlos Horst Fuldner y con una nota posterior del propio Kuper al rector con fecha 30 de enero de 1952 . Curiosamente en esa nota el profesor alemán cuestionaba uno de los artículos de su contratación, los cuales aludían a la posibilidad de que fuera cancelado su permiso para residir en el país. “Es imposible aceptar una cláusula penal tan unilateral como esta” afirmaba ofendido, recordando que hacía unos tres años “el rector de esta Universidad nos saludó como huéspedes”. Apuntaba también que había llegado a ofrendar su vida por su Patria como para saber que “no se puede cambiar de patria como una camisa”, a pesar de lo cual argumentaba que había solicitado la carta de ciudadanía argentina porque reconocía que “el porvenir de mis hijos estará asegurado en esta mi nueva patria”. “Pero – agregaba luego en su nota al rector – me parece ofensivo amenazarme, como a un hombre sospechoso, con la cancelación del permiso de estada…” Algunos tropiezos económicos y de salud ( sufrió un infarto por el que fue asistido en Buenos Aires), determinaron que Kuper antes de vencer sus tres primeros años como profesor en la UNT anticipara la voluntad de dar por terminado su contrato, solicitando para el último año de ese convenio una licencia sin goce de sueldo. Kuper prefería seguir desempeñándose en una de las gerencias de CAPRI, que garantizaba buenos sueldos. Estimaba también que a partir de esas funciones podría servir mucho mejor, desde una posición práctica “, a las enormes tareas técnicas del país” y “…a formar ingenieros jóvenes que dominen los problemas de su especialidad, según los puntos de vista más modernos”. Con una mayor formación castrense, pero sin un perfil público tan nítido, prestó también servicios en CAPRI el ex coronel alemán Pedro Geller ( CI 4.344.976) uno de los nombres citados como usuario de la casilla de correos 17, donde también Eichmann recibía periódicamente su correspondencia como Ricardo Klement. El periodista Jorge Camarasa recuerda en su libro que este era el alias del comandante general SS Wilhelm Monhke, ex jefe de la defensa de la Cancillería del Reich y oficial de la guardia personal de Adolf Hitler. Algunas versiones aludían a la posibilidad de que se hubiera suicidado en la tarde del 2 de mayo de 1945,en un sótano de la Schoenhaluser, al frustrarse su intención de romper el cerco soviético tendido alrededor de Berlín. Esta es la versión que en forma coincidente aportaron los autores Hugh Trevor-Roper en “Los últimos días de Hitler” y John Toland en su obra “ Los últimos cien días”. La otra versión, que corresponde a William Stevenson – también citada por Camarasa – indica que Monhke fue apresado por los soviéticos a los cuales brindó información vital sobre la red montada para la fuga de los criminales nazis, con la ayuda del obispo Alois Hudal, rector del Colegio Teutónico Pontificio de Roma. Monhke quien era buscado por la justicia canadiense acusado (junto a Kurt Meyer) de haber participado en una matanza de soldados, había llegado sigilosamente a Tucumán en los mismos años que Eichmann. A instancias de sus compañeros en CAPRI había decidido utilizar este alias, por cuanto se consideraba que revelar su verdadera identidad seguía siendo peligroso. Monhke se desempeñó durante tres años como gerente administrativo en el obrador de CAPRI ,instalado en lo que es hoy la zona del museo antropológico del dique El Cadillal. Manejaba con puño de hierro la logística de la empresa, eran valoradas sus condiciones de organizador y aunque hablaba con cierta fluidez el español, se comunicaba con algunos de los jefes de CAPRI en inglés. Por aquellos tiempos además de alemanes, la firma había incorporado búlgaros y rusos. ( 4) A Monhke, en este destino tranquilo, sólo lo excitaba la velocidad. “Corría como un condenado”, según los testimonios coincidentes de sus subordinados René Locascio – quien más de una vez lo vió manejando alocadamente un jeep willy de la compañía – y Otto Barenbreuker. Este cuenta que hizo un viaje infernal desde Tucumán a Las Estancias, un peligroso circuito de cornisa. Monhke iba al volante de un Mercury de lujo, que en algunas ocasiones le confiaba el dueño de la empresa, Carlos Fuldner, para recorrer otros lugares donde estaba asentado el personal de la compañía. Uno de los personajes más enigmáticos entre los cuadros directivos de la empresa era el doctor Dardieux, nombre tras el cual se encubría el ex parlamentario del Reich Siegfried Uiberrreither, quien había permanecido hasta el año 2000 en las brumas y fue rescatado del olvido en el reciente libro “Perón y la ruta de los nazis”, un excelente trabajo de Holger Meding. Entre 1938 y 1945 este silencioso refugiado nazi había sido jefe de las SS en el distrito de Steiermark. Tras vencer los convenios de la compañía habría regresado a Europa y habría muerto en Graz a los 72 años. El contrato de CAPRI con Agua y Energía venció en 1953 y después de entregar las conclusiones de la primera parte de sus estudios la empresa levantó sus instalaciones de Tucumán y sus jerarcas emprendieron diferentes rumbos. De Monhke se supo poco y nada. Algunas denuncias daban cuenta de que había reaparecido en Bariloche donde frecuentaba los círculos del Deutsche Klub y de la Asociación Cultural Germano Argentina, que presidía Erich Priebke, el nazi luego extraditado a Italia por la matanza de las Fosas Ardeatinas. El ingeniero René Locascio fue asistente de Armin Schoklitsch en los estudios de los ríos de la zona norte de la provincia. Y diría años más tarde que pese a la presencia de ex oficiales nazis en la conducción técnica y operativa, de CAPRI “no había una militarización en las tareas de la empresa, aunque los contratos fueron asumidos con una gran responsabilidad”. Cinco voluminosos tomos de ese trabajo ocupan hoy los anaqueles de su biblioteca y Locascio, a pesar del entorno que le tocó compartir en esos años, sostiene con plena convicción que: “no hubo en toda la Argentina un estudio hidrológico de tanta seriedad y profundidad como el que hicimos con la empresa CAPRI”. La empresa dio pruebas de estar a la altura de estos ambiciosos proyectos pese al extenso y heterogéneo grupo humano, un plantel de casi cien personas, que con las empresas subcontratistas llegó a trescientas y algunas singularidades de la tarea – Eichmann por ejemplo debió aprender su oficio de aforador de ríos Las dificultades del Estado nacional, que no pudo pagar los contratos, llevaron a la quiebra a CAPRI y a la dispersión de su equipo. Schoklitsch, con Küper y Locascio constituyeron la consultora Hidroplan de corta trayectoria. Los estudios que realizaron para el gobierno tucumano de Luis Cruz sirvieron a Küper para costear su viaje de regreso a Berlín, donde aceptó un cargo en la Administración de Construcciones Hidráulicas de la República Federal Alemana. Sterzinger fundó en Brasil una empresa de construcción que llegó a tener tres mil empleados. El doctor August Siebrecht, quien había sido coordinador de la inmigración clandestina y enlace entre el gobierno y CAPRI, fue luego un miembro respetado de la Cámara de Comercio Argentino – Alemana. Mientras CAPRI afrontaba estos avatares, Eichmann no sólo procuraba ejercer de la manera más eficiente su nuevo oficio de aforador de ríos, sino también pasar casi inadvertido para no llamar la atención sobre su pasado y sus culpas. Durante algunos años logró su objetivo, aunque con algunos tropiezos en el camino.

**********(1).- MEDING y CAMARASA ( ob.cit.). Meding apunta que ” la base legal de las actividades de CAPRI era un decreto del gobierno nacional del año 1947 y las disposiciones reguladoras de la Dirección General de Agua y Energía Eléctrica ( … ) quien consideró al plantel de expertos de la empresa, como suficientemente calificado para la adjudicación de tan importante trabajo”. Camarasa por su parte sostiene que Carlos Horst Fuldner ( el mentor de CAPRI) no sólo era banquero, agente de la inteligencia peronista creada por Rudi Freude y miembro conspicuo de la comisión Peralta ( para la recepción de refugiados); tambien era contratista del Estado y desde esa perspectiva tenía una excelente cobertura para dar abrigo a otros criminales de guerra”. (2).- Perón, el hombre del destino. Colección dirigida por Enrique Pavón Pereyra. Publicación de Editorial Abril. Marzo de 1974. Fascículo 17. Antonio Cafiero, ex ministro de Economía del peronismo, define los objetivos del Primer Plan Quinquenal basándose en la necesidad de “consolidar y expandir el crecimiento equilibrado de la economía nacional, integrando una economía agroindustrial, independizada al máximo de las contingencias externas y atendiendo especialmente a la elevación sustancial del nivel de vida de la población trabajadora. Perón nacionalizó los depósitos y el sistema financiero para “hacer argentino el dinero del país”. (3).- Legajo de Küper en la oficina de personal de la Universidad Nacional de Tucumán.(4).- Testimonios del ingeniero René Locascio.

468 ad