El día que Bussi hizo echar a Sutter
Alberto René Sutter, uno de los íconos de Canal 10, fue otra víctima de la arbitrariedad de Bussi. Se lo recuerda con su peinado implecable, sus corbatas llamativas y su simpatía proverbial. Esta es parte de una historia tal vez menos conocida por la gente.
Alberto Renè Sutter ( usaba en su apellido la doble t que no empleaban sus otros hermanos) es quizás el conductor del noticiero de Canal 10 con mayor arraigo popular y sin duda una de sus figuras más reconocidas por la gente.
Casi toda su familia tuvo siempre simpatías y militancia en el peronismo, que le valieron ya en el golpe de 1955 persecuciones y cárceles, como ocurrió con sus hermanos Walter y Elvira y un sentido drama por las secuelas de la violencia en los años 70.
Sutter debió padecer también la intolerancia y la arbitrariedad de Bussi en los tiempos en que el general en el banquillo era dueño de vidas y hacienda en Tucumán.
Como se expuso en la audiencia oral en el juicio a Bussi el 12 de agosto pasado, el ex militante montonero Gustavo Herrera aseguró que estuvo en el Penal el 8 de Julio de 1976 cuando mataron al estudiante Juan Carlos Sutter, sobrino de Alberto René. Se dijo que la causa de su deceso era una pulmonía pero lo cierto es que en la unidad penitenciaria de Villa Urquiza funcionaba un campo de concentración donde los presos eran sometidos a condiciones de detención y tormentos que de modo escalofriante describió Herrera en su testimonio.
Herrera afirmó que vio a Bussi en el penal el 26 de mayo de 1976, cuando uno de los presos, de apellido Torrente, fue asesinado por los guardianes. Y que él no lo vió, pero supo por otros detenidos que también estuvo el 8 de julio de ese año, cuando mataron a otro prisionero, Juan Carlos Suter.
Alberto Sutter por pedido de sus familiares y por ser el más conocido, tuvo un tenso encuentro con los represores cuando fue a reclamar el cuerpo de su sobrino en el Comando de la Quinta Brigada, que funcionaba en la avenida Sarmiento de la capital tucumana, donde hoy está instalado el fuero penal de la Justicia provincial.
Era en vísperas de una fecha cara no sólo al sentimiento patrio sino también al sentido profesional de Sutter. Canal 10 cumplía 10 años y hallaba a Sutter en el rol de interventor transitorio del Canal. Tenía una respetable trayectoria por esos años (conducía el noticiero Canal 10 informa y el exitoso ciclo musical La Caja número 10) Dicen que al verlo en aquel festejo Bussi, que se había enterado de la gestión del locutor por su sobrino, pidió al interventor en la UNT, de la cual dependía el Canal, que Sutter sea echado del cargo.
Lo que poca gente conoce es el drama posterior que desató aquella arbitrariedad del poder bussista. La esposa de la víctima, Mabel Tejeda resultó secuestrada poco después y el padre del joven Sutter, también de nombre Juan Carlos, ahogó sus penas en el alcohol, lo que lo llevó a la muerte casi dos años después del secuestro de su hijo. Seis meses más tarde de este último dolor también murió la madre del joven Sutter
Alberto René superó el rencor de aquellos años, aunque reconocía amargamente que muchos amigos, cruzaban de vereda para no saludarlo, a fin de no comprometerse con ell temible poder bussista. En la recuperación de la democracia, Sutter no volvió a Canal 10. Pero, por su militancia peronista lo convocaron para ser Secretario de Prensa durante la gobernación de Riera. Murió en los albores de la democracia recuperada, en noviembre de 1984.
El juicio contra Bussi ha permitido reactualizar la memoria de estas historias mínimas, que son parte de aquellos oscuros años.
Sutter con su peinado implecable, su sonrisa ganadora y su simpatía proverbial es uno de los íconos en estos 42 años de historia del primer canal tucumano y no habrá desmemoria que pueda echarlo al olvido.


muy buena la nota todo lo que sirva para recrear la memoria de quienes no vivimos ese infierno bienvenida sea y mas si sirve para recordar a ese conductor tan recordado y querido por quienes tuvimos la suerte de verlo en la caja numero 10 o tramsmitiendo boxeo u otros deportes
Estoy de acuerdo con que la nota es buena y sirve como homenaje a esa familia que sufrió el accionar de los genosidas.
Lo que no entiendo muy bien del lector Fabián es cómo puede ser posible que haya sido espectador de canal 10 y al mismo tiempo se sitúa fuera del infierno, cuando en esos años la única manera de no enterarse y tomar partido era estar internado en estado de coma. No digo que la gente tenga que estar de un lado u otro, pero esa actitud de esconder la cabeza es la que posibilita que pasen estas cosas.