Indignación por una campaña de Axe que incita a la violencia contra la mujer
Tres diputadas nacionales presentaron una denuncia en la Cámara del Crimen contra la empresa Unilever a raíz de una campaña publicitaria de desodorantes Axe por considerar que viola la flamante Ley de Protección Integral de las Mujeres contra la Violencia de Género.
“Es de suma gravedad la última campaña publicitaria del desodorante en la que se promueve que la mujer sea retratada únicamente como un objeto del deseo sexual del hombre, quien debe ejercer contra ella la violencia física como técnica de sometimiento”, consignan en el escrito Juliana Di Tullio, presidenta de la Comisión de Género; María Teresa García, presidenta de la Comisión de Comercio; y Diana Conti, vicepresidenta del Consejo de la Magistratura.
En la última campaña de Axe “Cazadores por instinto”, a los spots televisivos y los avisos gráficos que recrean una sociedad primitiva donde los hombres se identifican según su poder de dominación y conquista femenina se le suma un sitio web en el que los usuarios pueden participar de un juego. Allí, el objetivo para sumar puntos es “darles garrotazos a la mayor cantidad de mujeres” y si se le pega a un hombre, se restan puntos. Además, los participantes pueden armar un mapa de cacería según el barrio, las características físicas y el nivel de resistencia que ofrece la presa –la mujer–, y las mujeres –reales– pueden mandar sus fotos para que les den “garrotazos de amor”, bajo la consigna “¿le das o no le das?” .
García explica que la denuncia penal se basa en la violación de la Ley 26.485 en la que se tipifica la modalidad de violencia contra las mujeres de manera específica en relación con los medios de comunicación y la publicidad. El artículo 6º, en su primer inciso establece como violencia mediática aquella publicación o difusión de mensajes e imágenes estereotipados a través de cualquier medio masivo de comunicación que de manera directa o indirecta promuevan la explotación de mujeres o sus imágenes, injurie, difame, discrimine, deshonre, humille o atente contra la dignidad de las mujeres.
Esto se complementa con la tipificación de la violencia simbólica, que es aquella que se ejerce a través de patrones estereotipados, mensajes, valores, íconos o signos, transmite y reproduce dominación, desigualdad y discriminación en las relaciones sociales, naturalizando la subordinación de la mujer en la sociedad.
“Cualquiera que entre a la página puede comprobar que viola estos artículos. Lo único que hace es reforzar ciertos estereotipos y prácticas sociales discriminatorias con el fin de publicitar un producto y ampliar sus ganancias, sin tener en cuenta ningún tipo de responsabilidad social”, resume García y completa: “Seguimos recopilando información porque no es la primera vez que esta marca tiene problemas con sus publicidades en las que de manera permanente se estereotipa a la mujer. A veces es el modelo de la chica sensual objeto de deseo, que bordea la periferia de lo no punible. Pero en este caso se está incitando a la violencia contra la mujer y eso es un delito”.

