Se nos fue el “Chivo” Ardiles Gray, periodista de raza y trabajador de la cultura
A los 87 años en la Capital Federal, donde vivía desde hace muchos años, murió el “Chivo” Julio Ardiles Gray, un periodista de raza y un talentoso escritor. Fue integrante del mítico grupo literario “La Carpa” y en los años de la gobernación de Celestino Gelsi, artífice del Consejo Provincial de Difusión Cultural, que dejó una impronta memorable en la cultura tucumana.
Había nacido en Monteros el 6 de mayo de 1922. Conocido desde siempre como “El Chivo”, cursó sus primeros estudios en la ciudad de San Juan. Continuó en la Universidad Nacional de Tucumán (UNT), aunque no llegó a graduarse. Fue periodista de LA GACETA, donde se desempeñó como redactor y jefe de de la sección Teatro y Cine (1946-1966). Ocupó numerosos cargos públicos, entre ellos: vocal de de la Comisión Provincial de Cultura (1956-1957); secretario del Ministerio de Gobierno (1958) y presidente del Consejo Provincial de Difusión Cultural (1958-1960).
También estuvo como secretario general de redacción de Primera Plana (1970), redactor del diario La Opinión (1971-1978) y editor de suplementos del diario Convicción (1978). Obtuvo una beca en 1961 del gobierno de Francia para realizar un perfeccionamiento periodístico.
Integró el memorable grupo “La Carpa”, que fundó en 1943 en Tucumán el poeta jujeño Raúl Galán. Entre sus miembros estaban Manuel Castilla, Raúl Aráoz Anzoátegui, María Adela Agudo, María Elvira Juárez y Nicandro Pereyra.
En 1944 fundó el Instituto Tucumán, que fue el primer colegio laico de la provincia. Debido a que se inició en la prensa en 1944, este monterizo de nacimiento afirmaba que el día que escribiera su autobiografía la titularía “Entre dos guerras”, porque empezó con la Segunda Guerra Mundial y se retiró con la de Malvinas. En el año 2004, la UNT lo distinguió con el título “Doctor Honoris Causa”.
Un radical convencido
Su convencida actitud en defensa de las libertades cívicas y las garantías ciudadanas lo llevó a militar en el radicalismo y en la ejemplar gobernación de Celestino Gelsi fue uno de los impulsores del Consejo Provincial de Difusión Cultural. “Organizar departamentos para cada una de las disciplinas del arte y la cultura fue uno de los grandes aciertos del CPDC me decía en 1987 cuando vino a participar de la campaña para la gobernación del radical Ruben Chebaia. Estaba orgulloso por aquel antecedente cultural y tenía legítimos motivos para ello. Fue lo mejor que le pasó a la cultura tucumana en más de medio siglo.
Tiene publicadas las siguientes obras: Tiempo deseado (La Carpa, Tucumán 1944, poesía); Muestra Colectiva de poemas (Tucumán, 1944); Elegía (Jano, Tucumán 1952, novela); Cánticos Terrenales (La Carpa, Tucumán, 1951 poesía); Los amigos lejanos (novela); Los médanos ciegos (1957, novela); Egloga, farsa y misterio (Jano, Tucumán, 1961, teatro); Cuentos amables, nobles y memorables (Ediciones El Cardón, Tucumán, 1964, cuentos); Las puertas del paraíso (Centro editor de América Latina, Buenos Aires, 1968, novela); Vecinos y parientes (Ediciones de La Flor, Buenos Aires, 1970, teatro); Memorial de los infiernos (Ediciones de La Bastilla, Buenos Aires 1972, literatura documental); Historia de taximetreros (Corregidor, Buenos Aires, cuentos); Como una sombra cada tarde (Corregidor, Buenos Aires 1980 novela); Historias de artistas (Editorial Belgrano, Buenos Aires, 1981 notas periodísticas); En agua del recuerdo, (Corregidor, Buenos Aires 1979, memorias, en colaboración de Milagros de la Vega) y Los días de mi vida (San Javier, Buenos Aires, 1980, en colaboración con Ramón Ortega).
En los últimos años editó los libros de cuentos La noche de cristal (1990) y El casamentero y otros cuentos con viejos (1997); en teatro, Fantasmas y pesadillas (1983), Situaciones y personajes (1989) y Delirios y quimeras (1993) y en poesía, Acentos para una balada y otros poemas (2003).

