En el sur, donde nació, la resistencia de autoconvocados profundizará la lucha
El primer atisbo de la larga marcha que llevan adelante por la dignidad salarial los trabajadores de la salud surgió en el sur tucumano y allí se templa en estas horas la resistencia con una asamblea en Aguilares que tiene también el sentido de dar respuesta en su propio terruño a las intimidaciones y aprietes provenientes del titular subrogante de la Legislatura, Sergio Mansilla.
La asamblea de los autoconvocados, tras el portazo del Gobierno a la mediación del Arzobispo, profundizará las medidas de lucha en defensa de las reivindicaciones que sostiene el movimiento y que pasan por el mejoramiento salarial, la titularidad del personal de salud y la aplicación del 82 por ciento móvil a los jubilados del sistema. En declaraciones por varios medios radiales los principales referentes de la mayor protesta social que enfrenta la administración Alperovich en seis años, formularon duras críticas a la actitud del Gobierno, que había insinuado aceptar la contraoferta esbozada por el propio Arzobispo, que luego rechazaron de plano en una sorpresiva conferencia de prensa de los tres ministros delegados por el PE a la mesa de diálogo. “No entendemos que busca el Gobierno con esta actitud” señalaron los dirigentes y algunos sugirieron que esta extemporánea salida de los ministros demuestra la ausencia de voluntad política del PE tucumano para dar una solución al conflicto. Indicaron que una vez más parecen apostar a la estrategia del desgaste de la protesta médica que ya lleva varias semanas sin indicios de una salida decorosa.
En el blog de los autoconvocados el doctor Guillermo Ramacciotti, delegado del Hospital de Niños, publicó un lúcido análisis donde convoca a resistir por la dignidad salarial de los trabajadores de la salud. Más allá del sentido de oposición, la resistencia conlleva el profundo sentido de saber y poder elevarnos contra un conjunto de posturas y acciones de un grupo de burócratas, con total falta de representatividad en la mayor parte de los Trabajadores de la Salud, que sólo conocen de un verticalismo a ultranza en donde uno piensa y decide y los demás acatan sin remilgos, sin problemas de conciencia, sin replanteos éticos bajo un estado total de sumisión, de obediencia debida. Su estrategia está basada en:
a- Un hombre fuerte (no líder) que decide todo y al que sólo se le dice lo que quiere oír, por interés, por temor, por total sumisión del alma.
b- Personas anuentes que condicionan instituciones sospechadas impulsadas por los vientos de la política, vientos de hoy, no de mañana.
c- Consideran nuestra más profunda debilidad al tiempo. Que el tiempo pase es su mayor apuesta. Consideran nuestra corta autonomía de vuelo como su mayor logro. Nos consideran carentes del temple necesario para sostener en el tiempo nuestros reclamos.
d- Consideran como otro logro el debilitar nuestros bolsillos con el descuento de nuestros haberes trabajados.
e- Apelan a un discurso monocorde (“No hay dinero para pagarles”) para sumirnos en la desesperanza, para que comencemos a sentir la esterilidad de un esfuerzo de 8 meses, para desestructurar nuestra confianza en un día mejor.
f- Buscan, escarban, estimulan nuestra violencia personal y de grupo, esa violencia que subyace en las mujeres y hombres probos, de corazón simple ante los embates descarnados de la injusticia, la inequidad y el cinismo.
La clave de hoy, más que nada, es RESISTIR…Resistir principalmente a nuestras urgencias, a nuestro deseo de una rápida solución.
Resistir principalmente al TIEMPO, AL CALENDARIO.
Resistir hoy es tener viva la esperanza que nos permita revertir el tiempo a nuestro favor!!
Es descubrir que es posible colocar al tiempo como nuestro mayor aliado!!
Debemos pasar todos juntos Navidad.
Debemos pasar todos juntos Año Nuevo.
Debemos marchar la mitad de Enero y Febrero mientras el resto descansa.
Debemos festejar todos juntos el carnaval.
Debemos reencontrarnos todos juntos nuevamente en Marzo, luego de comprar los útiles para la escuela de nuestros hijos, y continuar más allá del calendario, más allá de la afrenta, más allá del asco que nos tienen, más allá de toda estigma con que intentan deshonrarnos.
Debemos trascender al tiempo en pos de objetivos claros y rotundos, insta finalmente el delegado médico a la comunidad hospitalaria en lucha.

