Yedlin ajusta cuentas en el sistema de salud estatal y los autoconvocados retoman la calle
La gota de agua que desbordó el vaso fue el control sorpresivo al personal del Hospital de Niños, que encrespó los ánimos de los autoconvocados de la salud, protagonistas del más duro reclamo en seis años de gestión alperovichista. Pero el pleito es añejo y sólo abrió un nuevo capítulo.
“Siempre que llegan con inspecciones al Hospital de Niños, lo primero que hacen es preguntar por la doctora Di Cola”, dice uno de los voceros del movimiento, para patentizar el clima persecutorio que orienta los pasos de la cúpula del Siprosa, trás la definición del conflicto de la salud del año pasado. Varias de las recientes acciones del ministro de Salud, Pablo Yedlin y de sus más cercanos funcionarios estuvieron direccionadas a cobrar algunas cuentas pendientes de aquella instancia. Así se interpreta el relevo del director del Hospital Padilla, Eugenio Lobo ( quien entre bambalinas fue el gestor de la mediación del Obispo Villalba, del cual es su médico personal). También el posterior desplazamiento de los jefes de personal de la Maternidad y el Hospital de Niños. En la Maternidad la ex jefa de personal estaba citada en el acta por la cual se advertía que dejar las fichas de recien nacidos, en un sector del subsuelo implicaba un riesgo por las inundaciones frecuentes de esa dependencia. Ello fue lo que efectivamente ocurrió , motivando la inutilización de 60 mil historias clínicas de los últimos cinco años de gestión alperovichista. Esta documentación era clave para deslindar responsabilidades en las denuncias de fraude estadístico que involucran al propio hoy ministro de Salud del gobierno nacional, Juan Luis Manzur. También fue puesto en el “freezer” el jefe de mantenimiento de la Maternidad.
Los compromisos surgidos del acta que puso fin al conflicto con los autoconvocados, en muchos casos no se han cumplido y atentos a esta realidad los profesionales y paramédicos han decidido retomar las marchas de antorchas, con una primera movilización para el 22 del corriente. Yedlin - recontra-ratificado por Alperovich- aún no salió del horno del escándalo de la Fundación de Salud ( Funsal) y deberá caminar entre las brasas con este renovado reclamo del personal del Siprosa. Que pondrá una vez más a prueba la llamativa capacidad de resistencia del joven ministro, que sigue siendo al parecer para el Gobernador “el mejor de todos”.

